La creacion de este blog no tiene otra intencion que librarme un poco del estres generado por la simple razon de vivir en el exilio.
Mi exilio temporal se siente mas bien como perpetuo, cada hora, cada día, cada año que pasa me hacen sentirme mas lejos de la meta, mas lejos de mi gente y de mi tierra. No pasa un día que no me pregunte si estoy en lo correcto, pero ya es tarde para dar marcha atras, han pasado diez largos años desde que estoy aquí y renunciar ahora es algo que no quiero hacer.
Son tiempos dificiles, los acontecimientos a mi alrededor se tornan en ocasiones tan frustrantes, tan incomprensibles, tan desmoralizantes que ponen en perspectiva hasta la razón de ser. Basta con asomarse a la ventana para ver el terror en que vive mi comunidad, incluida yo, el miedo a ser visto, a ser cuestionado, y específicamente el miedo a ser deportado.
Pero también existen otro tipo de miedos, ahora sientes miedo a ser atacado, herido, asesinado, el odio se hace cada día mas latente, podemos sentirlo en las piernas que nos fallan a cada paso que damos, nos estamos volviendo paranoicos, estamos enfermando de los nervios, nuestra salud mental y física se ve quebrantada cada día, existe una depresión que sin miedo a equivocarme puedo decir que es generalizada; Nuestros pasos son pasos inciertos, pareciera que llevamos atados a los pies los pilares con los que soñamos construir nuestro futuro y lo único que nos mantiene en la lucha a muchos de nosotros son nuestros hijos, ellos, por los que venimos a luchar a una tierra que nadie nos prometió, por los que hemos dejado cielo y patria para que la vida les pinte mejor, porque eso si, la decisión esta tomada, tenemos que seguir, no hay marcha atrás, aunque tengamos que empezar el día tomando analgésicos para soportar el dolor de cabeza o la tensión muscular, no podemos rendirnos, no les vamos a enseñar a nuestros hijos a renunciar cuando las cosas se pongan feas, eso no, definitivamente no.